Gestión de contactos para manicuristas
La forma, el color y la nota sobre las cutículas de cada clienta en un solo sitio que puedes buscar, para sentarte a cada relleno sabiendo ya qué set llevaba la última vez, sin escarbar en mensajes directos ni en el dorso de fichas viejas.
Tus clientas son tu negocio. La fija que se hace gel en almendra cada tres semanas, la novia que reservó con seis meses de antelación, la que entró sin cita, deja buena propina y siempre quiere cromado. Ahora mismo lo llevas todo en la cabeza, en mensajes directos, en el dorso de las fichas de cita y en un cuaderno junto a la mesa. Eso funciona hasta que tienes doscientas clientas y ya no recuerdas quién reaccionó a qué top coat.
La gestión de contactos con ConnectMachine pone a cada clienta en un solo sitio privado en el que sí puedes buscar. Cada una lleva notas sobre su forma, su color y sus cutículas, una etiqueta del servicio que reserva y el contexto que antes guardabas en la cabeza, así que llegas a cada relleno sabiendo ya qué llevó la última vez y qué evitar.
Por qué se te escapan los detalles de las clientas
No olvidas a tus clientas porque te dé igual. Las olvidas porque los detalles viven en diez sitios distintos. Una preferencia se escribe en un mensaje directo, un código de color va al dorso de una ficha, una sensibilidad en las cutículas se queda en una nota mental que juras recordar. Luego se llena el teléfono, el cuaderno desaparece y el salón cambia de app de reservas.
Para cuando una fija se vuelve a sentar para un relleno, medio adivinas. ¿Fue almendra o coffin la última vez? ¿Cromado o gel liso? ¿Le reaccionó mal el top coat rápido? Fallar con una clienta que vuelve es como se va desgastando la confianza que costó meses construir.
- Preferencias enterradas en mensajes directos que tienes que recorrer para encontrar.
- Códigos de color y formas garabateados en fichas que acaban en la basura.
- Sensibilidades y reacciones a productos que confías a tu memoria.
- Una lista de clientas atrapada en la app de reservas que use el salón este año.
Una sola lista privada con todas tus clientas dentro
La gestión de contactos empieza con un sitio que de verdad las tenga a todas. Cada clienta que guardas cae en una única lista privada en tu teléfono, no repartida entre una app de reservas, tu carrete de fotos y tres hilos de chat. Puedes buscar en ella, es tuya y la tienes siempre contigo en la mesa.
Añade a una clienta en cuanto la conoces: alguien que entró sin cita y adoró su set, una recomendada por una fija, alguien que conociste en una feria de bodas. Añádela a mano en unos segundos, o escanea una tarjeta de papel si un proveedor o un contacto de un evento te da la suya, y el nombre, la empresa y el número se rellenan solos. A partir de ahí, todo lo que aprendas sobre ella tiene un sitio.
Notas y notas de voz en cada clienta
Aquí es donde un nombre se convierte en una clienta a la que de verdad conoces. En cada contacto puedes guardar notas: «Forma almendra, cromado sobre rosa, cutículas sensibles, reserva cada tercer viernes». La próxima vez que se siente, abres su contacto y tienes el set entero delante antes de que diga una palabra.
Cuando tienes las manos ocupadas o una clienta acaba de salir, una nota de voz es más rápida que escribir. Graba diez segundos entre clienta y clienta y se guarda directamente en su contacto, así el detalle queda capturado en caliente en vez de olvidado para tu siguiente cita.
- 1Abre el contacto de la clienta justo después de terminar su set.
- 2Escribe o graba la forma, el color y el acabado que le acabas de hacer.
- 3Añade lo que importe para la próxima vez: reacciones a productos, sensibilidad en las cutículas, cómo le gusta el largo.
- 4Anota quién la recomendó y las fechas que cuenten, como una boda o un relleno fijo.
- 5Guarda, y todo estará esperándote la próxima vez que reserve.
Etiqueta a tus clientas para encontrarlas rápido
Las notas te hablan de una clienta. Las etiquetas te dejan trabajar con un grupo entero. Añade una etiqueta sencilla a cada contacto y tu lista se convierte en algo que puedes cortar como te pida el día.
- Etiqueta a tus fijas para ver de un vistazo a quién le toca relleno.
- Etiqueta por servicio, como gel, acrílico o nail art, cuando lances algo nuevo.
- Etiqueta a novias y clientas de eventos para que sus fechas nunca te pillen por sorpresa.
- Etiqueta a las clientas nuevas que llegan por recomendación para acordarte de dar las gracias a quien las mandó.
Cuando una cancelación abre un hueco el viernes, no vas recorriendo la lista a ciegas. Sacas a tus fijas, ves a quién se le ha pasado el turno y llenas la silla con un solo mensaje en vez de esperar a que alguien reserve online a tiempo.
Pregunta por una clienta como se lo preguntarías a una compañera
Cuando tus clientas llevan notas y etiquetas, puedes encontrar a cualquiera sin recordar nombres. El Concierge IA busca en tus contactos en lenguaje natural, como le preguntarías a una compañera que además tuviera memoria perfecta.
Pregunta «¿quién reserva cromado cada pocas semanas?» o «¿quién tiene una boda próxima?» o «¿a qué clientas recomendó María?» y te saca la lista de tus propios contactos en segundos. Cuando publicas un set nuevo de nail art y quieres llenar la semana, puedes encontrar a todas las clientas que alguna vez pidieron arte y escribirles, en vez de adivinar. (El Concierge IA y las notas de voz vienen con un plan de pago.)
Tu agenda de clientas sigue siendo tuya
Tus clientas son lo más valioso que tienes, y dónde las guardas importa. En ConnectMachine tus contactos son privados por defecto y nunca se venden. La lista te pertenece a ti, no al salón ni a una app de reservas, así que si pasas de una silla a tu propia cabina, cada clienta y cada nota se mueven contigo.
- Los contactos son privados por defecto y nunca se venden.
- Tus datos están cifrados en tránsito y en reposo, y cumplen con el RGPD.
- Exporta tu lista entera a un CSV en cualquier plan, así nunca estás atada.
- Sincroniza con un CRM en un plan de pago si llevas tus libros en otro sitio.
Alquiles cabina o trabajes en una silla de salón, tu lista de clientas es un activo que llevas contigo, no algo que reconstruyes de memoria cada vez que cambias de sitio.
Preguntas frecuentes.
Todo lo que suelen preguntar antes de dejar el papel. ¿Te queda alguna duda? Ver todas las preguntas.
Guarda una nota en el contacto de cada clienta: forma, color, acabado y cualquier cosa como sensibilidad en las cutículas o una reacción a un producto. Abre su contacto cuando vuelva a reservar y tendrás delante el último set entero. También puedes grabar una nota de voz rápida entre clienta y clienta para que nada se olvide antes de tu siguiente cita.
Cómo empezar con las notas de clientas
Puedes empezar hoy mismo con las clientas que ya se sientan en tu silla. Añade a tus próximas fijas, pon una nota en cada una con su forma, su color y cualquier sensibilidad, y etiqueta tus citas fijas. Hazlo durante una semana y abrirás cada contacto sabiendo ya el set, la reacción que hay que evitar y quién la mandó. Tu lista de clientas deja de ser fichas sueltas y mensajes directos y se convierte en una agenda ordenada que además es tuya.
Más para Manicuristas.
Cada clienta, cada preferencia, un solo sitio.
- Gratis para empezar
- La otra persona no necesita ninguna app
- Disponible en cinco idiomas
