Gestión de contactos para masajistas
La clienta que quiere presión firme en los hombros, el que reserva cada cuatro semanas, la habitual que pide la sala en silencio: ten cada preferencia en un solo sitio privado y con buscador, en vez de repartida entre fichas de admisión y pósits.
Piensa en todo lo que sabes de tu clienta habitual más frecuente. La presión que le gusta, el hombro que siempre necesita más trabajo, que reserva cada cuatro semanas, que prefiere la sala en silencio y que fue su hermana quien te la envió. Ahora piensa en dónde vive de verdad toda esa información.
En la mayoría de las consultas está repartida entre una ficha de admisión en papel guardada en un cajón, una línea en la app de reservas, un pósit en el escritorio y el resto que llevas en la cabeza. Eso funciona hasta que se te llena la agenda, hasta que una habitual vuelve al cabo de dos meses o hasta que cubres a otro terapeuta y no tienes nada de eso delante. La gestión de contactos con ConnectMachine lo reúne en una sola lista privada que puedes buscar, para que el cliente que hoy está en tu camilla se sienta recordado y no entrevistado otra vez.
Dónde viven ahora mismo los datos de tus clientes
Los detalles que hacen que una sesión se sienta personal existen, lo que pasa es que no puedes llegar a ellos cuando los necesitas. El momento que importa es cuando un habitual entra después de ocho semanas sin venir, y ese es justo el momento en que tus notas están en otra parte.
El problema no es que dejes de preocuparte, es que la información está repartida en sitios que no se hablan entre sí. Cada uno guarda una pieza, ninguno guarda al cliente entero y ninguno se puede buscar cuando la sala está llena.
- Una ficha de admisión que se rellenó una vez y se archivó en un cajón para no volver a verse.
- Una app de reservas que guarda la cita pero no las preferencias.
- Pósits y una libreta de escritorio que solo tú sabes leer.
- El resto guardado en tu memoria, que se difumina cuanto más cargada está la semana.
Un solo sitio privado para cada cliente
La gestión de contactos con ConnectMachine da a cada cliente una única ficha que guarda lo que de otro modo quedaría disperso. Abres un cliente y ves quién es, cómo contactarlo y las notas que hacen que su sesión se sienta personal, todo en una lista que puedes buscar en segundos.
- Su nombre, su teléfono y por dónde le gusta que lo contacten.
- La presión que quiere y las zonas en las que quiere que te centres.
- Si prefiere la sala en silencio o con conversación.
- Cada cuánto vuelve a reservar y cuándo le toca volver a la camilla.
- Quién lo recomendó, para que puedas darle las gracias a la persona correcta.
Es privado por defecto. Tus notas de clientes solo las ves tú, se cifran en tránsito y en reposo y nunca se venden. Son tus notas profesionales sobre preferencias y citas, guardadas como las guardaría una recepción cuidadosa, solo que donde siempre puedes encontrarlas.
Añade una nota o una nota de voz después de cada sesión
El mejor momento para registrar un detalle es el minuto en que termina la sesión, mientras sigue fresco. En vez de fiarte de tu memoria hasta la próxima visita, añádelo a la ficha del cliente en el momento. Las notas escritas funcionan en cualquier plan, y las notas de voz de un plan de pago te dejan dictarlo sin teclear una palabra.
- 1Termina la sesión y acompaña al cliente al mostrador para volver a reservar.
- 2Abre su contacto y toca para añadir una nota, o graba una nota de voz corta.
- 3Di lo que importó: presión firme, hombro derecho y cuello, prefiere silencio, reservado dentro de cuatro semanas.
- 4Guárdalo y estará esperando en su ficha la próxima vez que venga.
Lleva diez segundos y hace que nunca haya que volver a entrevistar a un cliente. La habitual que te habló de su hombro en marzo no tiene que explicártelo otra vez en mayo, porque la nota lo explicó por ella.
Etiqueta a tus habituales para que la lista se ordene sola
Las notas cuentan la historia de un cliente. Las etiquetas te dejan ver grupos de un vistazo. Añade una o dos etiquetas a cada contacto y tu cartera empieza a ordenarse sola, así puedes sacar todo un tipo de cliente sin pasar por delante de todos los demás.
- Habituales mensuales, para ver a quién le toca volver a reservar.
- Clientes de tejido profundo o deportivos, cuando un hueco nuevo les encajaría.
- Clientes que te envió un quiropráctico o un entrenador personal concreto.
- Quienes recibieron una tarjeta regalo y quieres convertir en habituales.
- Visitas a domicilio frente a clientes que vienen a tu camilla.
Etiquetas a cada cliente una vez y la clasificación queda hecha para siempre, sin ninguna hoja de cálculo que mantener ni nada que actualizar a mano.
Encuentra a cualquier cliente preguntando, en lenguaje natural
Una lista con buscador vale lo que valga la rapidez con la que puedes buscar en ella. En un plan de pago, el Concierge IA te deja pedir clientes como se los pedirías a un recepcionista, en lenguaje natural, y lee tus propios contactos y tu calendario para responder.
Pregunta «¿quién reserva tejido profundo y le toca volver?» o «¿a quién me envió el quiropráctico de al lado?» y te saca la lista en segundos. Cuando se cae un martes por la mañana y quieres llenarlo, pregunta quién prefiere las mañanas y vive cerca. Las respuestas salen de las notas y etiquetas que ya añadiste, así que cuanto más registras, más afinada es la búsqueda.
Toda tu red, en un solo sitio con buscador
Los clientes son la mitad de tu red. La otra mitad es la gente que te los envía: el quiropráctico de al lado, el entrenador personal del gimnasio, el fisio con el que compartes sala de espera. Sus tarjetas de presentación suelen acabar en un cajón con todas las demás.
Escanea una tarjeta de papel y ConnectMachine lee el nombre, la empresa, el cargo, el email y el teléfono, guarda una foto de la tarjeta original y deja el contacto en la misma lista con buscador que tus clientes. Así, tus socios que te recomiendan y tus habituales viven en un solo sitio, no repartidos entre un montón de tarjetas y tu teléfono.
- Escanea las tarjetas de los socios que te recomiendan para poder buscarlos, en vez de perderlos en un cajón.
- Exporta toda tu lista a un CSV en cualquier plan, para que siempre sea tuya.
- Sincroniza con tu CRM en un plan de pago si usas uno.
- Todo sigue siendo privado, cifrado y de tu propiedad.
Tengas cincuenta clientes o quinientos, dejan de ser tarjetas y libretas sueltas y se convierten en un único activo ordenado que puedes buscar, clasificar y llevarte contigo.
Preguntas frecuentes.
Todo lo que suelen preguntar antes de dejar el papel. ¿Te queda alguna duda? Ver todas las preguntas.
Con una sola ficha por cliente en vez de repartir sus datos. Añade notas escritas y una nota de voz con su presión, sus zonas a trabajar, si prefiere silencio, cada cuánto vuelve a reservar y quién lo recomendó, y después etiquétalo como organices tu cartera. En un plan de pago puedes pedirle al Concierge IA que encuentre a cualquiera en lenguaje natural. Sustituye de golpe a la ficha de admisión, la nota en la app de reservas y los pósits.
Cómo empezar con la gestión de contactos de clientes
Puedes empezar por los clientes que ves esta semana. Crea gratis tu tarjeta de masajista y después, según vayan entrando tus habituales, abre a cada uno y añade una nota: su presión, su zona a trabajar y cuándo le toca volver. Grábalo como nota de voz en el mostrador si te resulta más rápido. Al final de la semana tendrás una lista con buscador que ya conoce a tus habituales, y cada sesión posterior sumará hasta que toda tu cartera viva en un solo sitio privado.
Más para Masajistas.
Convierte notas de clientes dispersas en una sola lista con buscador.
- Gratis para empezar
- La otra persona no necesita ninguna app
- Disponible en cinco idiomas
