Saltar al contenido
Contact Management

Gestión de contactos para fontaneros

Cada cliente anterior, cada administrador de propiedades y cada proveedor en un solo sitio con buscador, para que cuando suene el teléfono ya sepas de qué casa hablan, qué termo tienen y qué arreglaste la última vez.

Con los años, un fontanero conoce a mucha gente que vale la pena conservar: el propietario al que cambiaste el termo, el administrador de propiedades con una docena de viviendas, el contratista general que te manda trabajo, el chico del mostrador del almacén de materiales. Sus números acaban repartidos por todas partes: garabateados en facturas, guardados en el teléfono como «Dave puede que caldera», impresos en una tarjeta en la consola de la furgoneta o escritos en una libreta que vive en la camioneta.

El problema no es que no conozcas a esa gente. Es que no puedes encontrarla, ni recordar los detalles, cuando hace falta. Un administrador de propiedades llama por otra fuga y tú estás rebuscando en el teléfono intentando recordar de qué edificio se trata y qué arreglaste la primavera pasada. La gestión de contactos con ConnectMachine lo pone todo en un solo sitio privado y con buscador, así que cada persona con la que has trabajado se convierte en un activo que puedes sacar en segundos, no en un nombre que recuerdas a medias.

01

Dónde viven de verdad los contactos de un fontanero

Piensa en dónde están tus contactos ahora mismo. Algunos en el teléfono, guardados como «fuga de arriba» o como un número sin nombre. Otros en facturas metidas en una carpeta en la furgoneta. Un montón de tarjetas de presentación de contratistas generales y de almacenes de materiales viaja en el bolsillo de la puerta. Y los buenos detalles, los que ganan el siguiente trabajo, viven solo en tu cabeza.

Eso funciona hasta que deja de funcionar. Un administrador de propiedades al que ayudaste el año pasado llama por otra vivienda y no consigues situar qué edificio era, qué llave tocaste ni cuánto cobraste. El número de un proveedor está en una tarjeta que ya tiraste. El propietario a quien avisaste de que el termo estaba viejo no vuelve a saber de ti, porque no había ninguna lista que te lo recordara. La gente no es el problema. Encontrarla y recordarla, sí.

  • Números guardados en el teléfono sin una nota de quiénes son ni de qué arreglaste.
  • Facturas en una carpeta que nadie va a volver a revisar.
  • Tarjetas de presentación de contratistas y almacenes sueltas por la furgoneta.
  • Los detalles que importan (modelo del equipo, código de la verja, qué revisar después) solo en tu memoria.
02

Reúne todos tus contactos en un solo sitio

La gestión de contactos empieza por meter a todo el mundo en una sola lista. No tienes que teclearlo todo de golpe. Constrúyela mientras trabajas y ve incorporando a la gente que ya conoces en el trabajo.

  1. 1Escanea las tarjetas de presentación de papel que se acumulan en la furgoneta: el escáner con IA lee la tarjeta de un contratista general o de un proveedor y la guarda como contacto con el nombre, la empresa, el cargo y el número ya rellenados.
  2. 2Guarda a cada cliente al terminar el trabajo, para que el propietario y la obra queden registrados el mismo día, no semanas después.
  3. 3Añade a los administradores de propiedades, a los inspectores y a los otros gremios a los que recomiendas, para que toda tu red de trabajo esté en un solo sitio.
  4. 4Conserva la foto original de cada tarjeta que escaneas, para tener siempre los datos exactos a los que recurrir.

A partir de ahí, cada persona con la que trabajas cae en la misma lista con buscador, en vez de en un teléfono, una carpeta y una libreta que nunca se hablan entre sí.

03

Una nota en cada trabajo, mientras lo tienes fresco

Un nombre y un número no te dicen nada seis meses después. El valor está en los detalles, y el momento de guardarlos es justo al terminar el trabajo, mientras sigues en la puerta. Deja una nota en el contacto y, en el plan Individual, graba una nota de voz rápida en lo que tardas en cargar la furgoneta.

«El termo tiene doce años, volver a revisar en primavera». «Código de la verja 4471, perro simpático en el jardín». «Cambiada la llave de paso general, la tubería galvanizada vieja de arriba será lo siguiente». Esas notas convierten un número pelado en un trabajo que puedes retomar al momento, y tu pipeline de seguimiento se construye solo, una nota cada vez.

  • El equipo al que hiciste el mantenimiento y su antigüedad, para saber qué toca pronto.
  • Códigos de verja, perros y dónde está la llave de paso, para que la próxima visita sea fácil.
  • Qué arreglaste, qué presupuestaste y qué dejaste avisado para más adelante.
  • Cualquier detalle personal que valga la pena recordar, para que el cliente se sienta conocido y no procesado.
04

Etiqueta a tus clientes para poder ordenarlos

Las notas te hablan de un cliente. Las etiquetas te dejan trabajar un grupo entero de una vez. Clasifica cada contacto como ya piensas en el trabajo y tu lista se ordena sola en los encargos de los que quieres más.

  • «Administrador de propiedades» o «casero», para ver de un vistazo a todos los que tienen más de una vivienda.
  • «Comercial» o «residencial», para presupuestar cada uno como toca.
  • «Cliente recurrente» o «fuente de recomendaciones», para saber quién te mantiene ocupado de verdad.
  • Por barrio o por zona de servicio, para agrupar un día de trabajos en la misma parte de la ciudad.
  • «Termo» o «caldera», para que una revisión de temporada quede a un toque.
05

Encuentra a cualquier cliente solo preguntando, y gánate el trabajo recurrente

Cuando tus contactos tienen notas y etiquetas, no tienes que hacer scroll para encontrar a nadie. En el plan Individual, el Concierge IA busca en tus contactos y en tu calendario en lenguaje natural, igual que le preguntarías a un ayudante que va contigo en la furgoneta.

  1. 1Pregunta «¿quién tenía un termo de más de diez años?» y te saca los clientes a los que toca cambiarlo.
  2. 2Pregunta «¿qué clientes están en la zona oeste?» y agrupa un día de trabajo en una sola zona.
  3. 3Pregunta «¿a quién presupuesté una renovación de tuberías y nunca me contestó?» y te muestra los trabajos que merecen una segunda llamada.
  4. 4Llama a cada uno con el detalle ya delante, para que suene como si nunca los hubieras olvidado.

Así es como un trabajo viejo se convierte en uno nuevo. El termo que dejaste avisado el invierno pasado, la renovación de tuberías que alguien aplazó, el administrador de propiedades con una vivienda que cambia de inquilino: todo está en tu lista, listo para trabajarlo, en vez de perdido el día que arrancaste la furgoneta.

06

Tus contactos son privados y se exportan cuando los necesitas

Tu lista de clientes es una de las cosas más valiosas que tienes, así que sigue siendo tuya. Los contactos son privados por defecto y nunca se venden, y tus datos se cifran en tránsito y en reposo.

  • Privados por defecto: tus clientes, tus notas, de nadie más.
  • Exporta toda tu lista a un CSV en cualquier plan, para que nunca te quedes atado.
  • Sincroniza con tu CRM en un plan de pago, para que la oficina y la calle compartan una sola lista.
  • Conéctala a más de 5.000 apps a través de Zapier cuando quieras que tu lista hable con tus otras herramientas.

Tanto si trabajas solo con una furgoneta como si llevas un equipo de técnicos, la lista crece hasta convertirse en un activo que tú controlas, uno que podrías entregar a la siguiente persona que se suba a la furgoneta o llevarte contigo durante toda la vida del negocio.

FAQ

Preguntas frecuentes.

Todo lo que suelen preguntar antes de dejar el papel. ¿Te queda alguna duda? Ver todas las preguntas.

Teniéndolos a todos en una sola lista con buscador. Guarda a cada cliente al terminar el trabajo, añade una nota o una nota de voz sobre qué arreglaste y qué revisar después, y etiquétalo por tipo o por barrio. Más adelante puedes preguntar en lenguaje natural y sacar exactamente el cliente que necesitas, en vez de rebuscar en el teléfono y en una carpeta de facturas.

07

Cómo empezar con tu lista de clientes

Puedes empezar hoy sin parar de trabajar. Crea gratis tu tarjeta de fontanero y, a partir del próximo trabajo, guarda a cada cliente y deja una nota rápida antes de salir del camino de entrada. Escanea las tarjetas que llevas en el bolsillo de la puerta mientras esperas una pieza. En unas semanas tendrás una lista con buscador de toda la gente con la que trabajas, y cada trabajo posterior no hará más que sumar.

Cada cliente al que has ayudado, en un solo sitio donde puedes buscar.

  • Gratis para empezar
  • La otra persona no necesita ninguna app
  • Disponible en cinco idiomas